terminaba la tarde. nuevamente estaba resentido con el mundo así que decidí salir a caminar y llegué sin darme cuenta, como es de costumbre, al viejo malecón, de donde bajé hacia la playa y en donde me quedé muerto por varios minutos
de rojo se pinta el cielo de la bahía
y detrás de una ola va cayendo el sol.
las gaviotas emergen de la marea
con sus plumas que huelen a sal
y los erizos muerden de la roca
donde reventaron las olas.
termina la tarde y adentro de los botes
brillan los caracoles.
el mar se adelanta,
se come las arenas.
a esta hora vienen los viajeros
para escribir sus versos en el muelle.
se retiran las gaviotas para quemar sus picos en el sol
y de las patas de un pelicano se levantan las estrellas.
quedan ruidos en el cielo y sombras en el aire
algunas aves nocturnas
se sueltan de pico sobre las olas.
amiga, amor cobarde,
te amo en esta playa donde la brisa tambalea.
tengo que partir,
dejare los muelles, las arenas
y seguiré a las gaviotas que volaron sobre las olas.
luis noradeth

a veces quisiera irme a vivir con el mar,
despertar cada mañana entre pelícanos y pescado,
ser tan solo un barco partido entre las olas,
si si si partido, muerto, expuesto ante las algas
Hola LUIS. De rojo se pinta el cielo de la bahia. Y detrás de una ola va cayendo el sol. Bonitas palabras expresas que yo admiro. Y yo te añado. No temas cuando la vida no te sonría, pués el sol se esconde al otro lado del monte , y se pierde en el rojo abismo del horizonte. Pero tras una pausa .en la noche, vuelve a aparecer en el nuevo amanecer, donde iluminará los días de tu vida.
Y yo, te lo deseo de todo corazón. Auri.